sábado, 29 de agosto de 2009

Día 3 en Barcelona

El domingo quisimos visitar el puerto y dar una vuelta por la costa. Vimos que por la zona había un bar de hielo y quisimos visitarlo, así que empezamos a andar y andar, lo que no sabíamos era que estaba en la otra punta.....

A mitad de camino pasó un chico que llevaba una bici taxi (no se si se llaman así) y le preguntamos si nos quedaba mucho para llegar, al parecer eran 5 minutos montadas en esa cosa, así que lo contratamos y nos llevó hasta el bar, al final no tardó 5 minutos sino 10, hicimos bien en pillar una bici de esas, andando y cojas nos iba a costar un poquito llegar. Yo, además de dolerme los pies, me levanté con dolor de rodilla, iba un poco más coja que Carmen.

Por fin llegamos al bar y cual fue nuestra sorpresa cuando supimos que costaba entrar 15 euros, eso sí, nos invitaban a un coctel, pero más sorpresa fue cuando solo nos dieron un abrigo y unos guantes y Carmen iba en pantalón corto. Ainss, que frío pasamos, ahí dentro había una temperatura de -11 grados....Por suerte tenían daiquiri para Carmen, pero no bloody mary para mi, así que probé un bloody boom, que estaba muy rico.

Cuando salimos de allí ya eran las 2 de la tarde y cogimos el metro para ir a las ramblas a comer y luego hacer compras. Nos recorrimos todas las tiendas de por allí regateando en el precio. Resulta que si eres extranjera el precio de una camiseta es de 25.99 euros, pero si eres española la cosa cambia y son 15, pero si además dices que es caro y te vas, te llaman y te dicen que no, que son 10 y si repites que es caro....compras una camiseta monísima para tu padre por 5 euros. Compramos cosas para todos a un precio tirado, pero todavía quedaba un regalo, con ese tuvimos un problema, no encontraba nada que supiera que fuese a gustar, así que volví loca a Carmen mirando tiendas, hasta que por fin encontró lo que buscaba y me lo traje para casa, ahora queda entregarlo y que guste tanto como a nosotras.

Se nos hicieron las 6 de la tarde con la tontería de las compras, y eso que nosotras no nos compramos nada, solo un par de abanicos el mismo día que llegamos a Barcelona, hacía tanto calor como en Murcia.

Todavía teníamos que ir al hotel, ducharnos, marchar para el Camp Nou y buscar dónde cenar....Llegamos bien de hora y cuando abrieron las puertas nos fuimos directas a comprar un par de bocatas para meter al campo y cenar allí, al salir vimos que todo el mundo se estaba haciendo fotos con un tipo rubio muy alto, a mi me sonaba la cara pero no sabía de qué. Carmen se empeñó en hacernos una foto, al final me pareció recordar que era un portero extranjero del Barça, pero que va...al llegar a casa enseñé la foto a mi padre y resulta que era ¡el portero del barça de balonmano! Al menos casi acierto, portero era...

Cuando fuimos a entrar al campo nuestras entradas no pasaban el escáner y tuvimos que ir a atención al cliente, al menos cambiamos nuestro folio impreso en blanco y negro por una entrada como dios manda. Con esa ya no hubo problema para entrar. Todavía nos quedaban mas sorpresas, estábamos mucho mas cerca de lo que parecía en las fotos de la web del barça, vimos el partido desde unos asientos geniales y teníamos a los jugadores cerquita cerquita. Solo le pongo una pega, nuestros asientos eran en un córner y en la primera parte el barça marcaba ahí, pero los cabritos no marcaron, lo hicieron en la segunda parte marcando 3 golazos, pero estaban en la otra punta...con la ilusión que nos hacía verlos celebrar los goles en nuestro córner...Al menos lo pasamos genial, Carmen estuvo más pendiente de Puyol que del partido y a mi me tocaba contarle lo que pasaba cuando gritaban, porque ella no se había enterado con tanto mirar a su amor platónico. Yo ni vi a Guardiola, los banquillos estaban al otro lado y solo veía una mancha gris, pero disfruté muchísimo del partido, grité y canté con todo el mundo, tendremos que repetirlo.

Cuando salimos del fútbol nos fuimos para las ramblas pensando que se llenaría de gente para celebrar el título, pero no fue así, solo había un grupito de chicos cantando "Guti Guti Guti maricón" y otros cánticos del Barça, aunque a Carmen el que le gustó fue el dedicado a Guti. Cuando nos cansamos de escucharlos nos fuimos al barrio de Sants a tomar algo, eran las fiestas allí. Nos gustó mucho, se pasan el año reciclando cosas con las que luego decoran las calles y hay concurso en el que gana la que tenga mejor decorado, menudo trabajo llevaban. Vimos margaritas hechas con vasos, aviones de botellas de lejía...

Ahí aproveché para probar los famosos mojitos, menuda empanadilla pillamos con eso, nos sentamos en unos bancos y se nos hicieron las tantas hablando...yo solo decía que iba en una nube y Carmen que estaba mayor, con un mojito ya íbamos borrachas....ainss

Acabamos la noche comiendo churros de chocolate y de ahí para el hotel a descansar.

2 comentarios:

Jembo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

La próxima vez avisa que me apunto.

Achuchónnnnnnnnnnnnn

Gurb