martes, 11 de diciembre de 2007

Nuestro viaje a Holanda I

El viernes a las 11.30 salíamos desde Valencia para Amsterdam, Carmen y Ana estaban nerviosas, era su primer viaje en avión, tuvieron mala suerte, había tormenta en Amsterdam y tuvieron que aguantar alguna que otra turbulencia fuerte, pero sobrevivieron, igual que el resto de pasajeros.

Al llegar al aeropuerto nos estaba esperando Vanesa para llevarnos a su piso en Haarlem, una ciudad próxima a la capital holandesa, dejamos todo el equipaje y salimos por allí para comer y de paso dar un paseo, Haarlem es precioso, estuvimos andando toda la tarde y parte de la noche, íbamos con la boca abierta mirando esas fachadas tan bonitas, los canales, los molinos...uff, todo me gustó.

A la noche nos dio hambre y fuimos a un Súper
que hay cerca de la residencia donde se hospeda Vanesa y compramos cosas para cenar y desayunar los días siguientes, y cerveza, heineken, por supuesto. Todo estaba muy bueno.

Al día siguiente nos levantamos temprano para ir a Amsterdam a ver cositas, desayunamos en el piso y nos fuimos para la capi en tren. Holanda está infectada por unas bicis asesinas que tienen prioridad en todo y si no las dejas pasar te insultan a gritos, como nosotras no entendemos holandés no sabemos muy bien lo que dice esa gente, seguro que algo así como "palurdas quitaos de en medio", íbamos todo el camino por el carril bici, es que como aquí eso escasea nosotras no distinguimos los carriles, también hay tranvías asesinos que van por en medio y no te enteras que vienen, seguro que hay pocos accidentes de coche, pero de bicis y tranvías hay "a puñao".


Lo primero que visitamos fue el "Museo del Sexo", está lleno de fotos pornográficas, muñecos exhibicionistas, figuras sexuales, vídeos porno, es muy educativo ja ja

Al salir del museo fuímos a comer algo, Vanesa me recomendó unos dulces de canela que decía estaban buenísimos, tenía razón, comí tres y me dio el mono de más. Después de alimentarnos bien nos acercamos a la Plaza Damm donde se encuentra el Palacio Real, es una pena que no se pueda entrar, porque por fuera impresiona y el interior tiene que ser precioso.


Allí los museos y demás lo cierran pronto, así que pensamos ir al Museo de "La casa de Ana Frank" antes de comer, creo que eso es lo que más me gustó de Amsterdam, te emocionas viendo y escuchando la historia de esta niña y su familia.

Llegó la hora de comer y elegimos un italiano, todo estaba muy bueno, aunque el camarero era algo "gilipollas", después de ahí, Vanesa nos llevó a una cafetería muy famosa por sus tartas, la de chocolate está buenísima.


La verdad es que lo que más hicimos fue andar y comer, por eso de vez en cuando nos sentábamos un rato a descansar, allí el suelo es muy frío y los pies se te hacen polvo.


Al final del día en Amsterdam nos acercamos al barrio rojo, allí vimos a "la puticas" en sus escaparates. Acabamos en uno de los pub más famosos de la ciudad, un BullDog , allí tomamos unas cervecitas y conocimos a unos ingleses muy simpáticos que nos enseñaron a hacer un truco con las manos.

Al salir estaba lloviendo y nos fuimos a la estación de tren para volver a Haarlem y cenar allí, al día siguiente teníamos que volver a madrugar para visitar el "Rijksmuseum" y el "Museo Van Gogh".

3 comentarios:

John dijo...

Lo del truquito con las manos, o lo explicas qu elo pueda entender, o tendras que subir un video qu elo muestre, peor algo hay que hacer, nos tienes intrigados con el truquito de las manos jajajaj. Un besazo!!!

Olivia dijo...

Buscaré el truco ese porque no se explicar lo que hacía, solo se que a mi se me empinaba el dedo gordo y los ingleses se meaban de risa jaja

Yo y mis otros yo dijo...

WOW Cuanto me he perdido....bueno aca decir alguin que pasa camina y camina ..." Pata caliente"..pero de buena onda te lo digo te las pasas de lujo ý muy rico junto a las amigas... pues imagino la emoción al escuchar sobre Ana Frank....es algo que me gustaria ver también....jejeje...pues que trucos as aprendido..algun malabar...aqui seguire leyendote..que esta divertido

abrazos y besos múltiples